Náufrago en tierra

sábado 25 de abril de 2009

ALGO MÁS QUE JARABE PARA LA TOS


Hace unos días cogí un resfriado de categoría cinco estrellas Michelin, hacía muchos años que no era visitado por ese virus y, aunque desde hace años deje de fumar, esta vez me ha dado molestias diurnas y nocturnas, la principal molestia ha sido la tos seca, durante las primeras noches me costó mucho dormir y descansar. Intenté solucionarlo yéndome a la farmacia y pedirle a la amiga farmacéutica que me diese un jarabe que pudiera calmarme esa dichosa tos. La señorita, se dirigió al inmenso 'chifonier farmacéutico' abrió uno de sus miles de cajones y extrajo una caja, la acercó al mostrador y me dijo:

—Te recomiendo el jarabe ROMILAR, te irá bien, antes de irte a dormir tómate una cucharada de ese jarabe, verás como te calma, es un buen producto, es de la casa BAYER...
—Gracias, por tu recomendación.

Pagué y me llevé el frasco a casa, antes de tomarme la dósis tengo la mala costumbre de leerme los prospectos para enterarme de las 'ventajas' que tiene el producto que tendrá que contribuir a sanar o a mitigar mi problema, pero también para conocer las 'desventajas' o contraindicaciones para saber cuántas cosas, al mismo tiempo, me dañará. Es posible que sea un poco desconfiado... sobretodo con la casa BAYER. Reconozco que ese jarabe tiene una composición farmacéutica singular, parece un explosivo: Hidrobromuro de dextrometorfano. Cuando lo leí me horroricé... suena a no recomendable, a palabrota fea, muy fea. Me fui a Internet para descubrir que era esa composición para mí tan extraña. Pero encontré algo peor, encontré los consejos de un individuo que a base de ROMILAR, es decir, de Hidrobromuro de dextrometorfano, él llega a llamarlo familiarmente: 'Dxm Romilar'. Y comenta con toda tranquilidad:

''Fui a la primera farmacia que encontré y como ya soy un avezado psiconauta me compré 4 botes de 'Dxm Romilar'. Me fui a la playa me bebí un bote entero de Romilar, el sabor fué horrible pero bueno ya he probado cosas peores y un poco de mal sabor no iba a arruinarme la experiencia, tras una hora en la playa tumbado tomando el sol empecé a apreciar que el sonido de las olas rompientes del mar generaban un sonido realmente embriagador, me puse en pie para acercarme a la orilla y deleitarme con tan magnifico sonido y al ponerme de pie pareció como si toda la arena de playa se ondulara con el ritmo de las olas de la playa. Me resultaba estraño andar, todo esto me encantó y decidí tomarme otro bote de Romilar. La luz, el sonido, las sensaciones se convirtieron en algo sublime, me sentía como si hubiera ingerido MDMA y hongos psilocíbicos todo junto. Todo lo que antes me había parecido cotidiano me resultaba del todo nuevo y exuberante, bañarme, perseguir peces, bucear, hacer castillos en la arena, todo era estupendo como si lo hiciera por primera vez y como me lo estaba pasando genial, me tomé otro bote de DXM. Novecientos miligramos circulando por mis venas, el tiempo y el espacio ahora ya no tienen importancia, mi visión se distorsiona y tiendo a ver doble, el movimiento me resulta comprometedor, no soy capaz de andar normalmente, las articulaciones me parecen rígidas y ando como un robot, el estado en el que me encuentro es de absoluta calma me arrastro como puedo al rompiente de las olas de la orilla... llevo un colocón de mil pares de pel%tas'' (SIC).

Quiero confesar, amable lector que, desde que yo conocí la verdad sobre el Zyklon B he tenido serios reparos con la marca BAYER, son cosas que se remontan a mi adolescencia en que furtivamente y a hurtadillas miraba la revista Mundo, una revista ya desaparecida, que informaba sobre la Guerra Mundial y, sus imágenes permanecen en mi recuerdo permanentemente. Me refiero a las imágenes atroces de los campos de exterminio nazis, de Auschwitz-Bikernau.

Para las nuevas generaciones que no sepan de qué se trata el Zyklon B, les diré que se trata de un producto químico, concretamente de ácido cianhídrico fabricado por la casa Bayer. Desde 1925 y hasta 1951, Bayer se convirtió en parte de IG Farben, un conglomerado de las industrias químicas alemanas que formaron la base financiera del régimen nazi. IG Farben poseyó el 42.5% de la compañía, que desarrollo Zyklon B, un producto químico usado en los compartimientos del gas de Auschwitz-Bikernau. Como integrante del conglomerado, BAYER es co-responsable de colaboración con el Tercer Reich en el exterminio de millones de judíos (Holocausto o Shoá), gitanos y soviéticos. Cuando los aliados reordenaron IG Farben después de la Segunda Guerra Mundial por la implicación en varios crímenes de guerra nazis, BAYER reapareció como negocio individual. El Dr. Fritz ter Meer, fue juzgado y condenado por crímenes de guerra por el tribunal de Nuremberg.

Siguiendo con la historia de mi tos... no he tomado el jarabe de Bayer ROMILAR, he preferido dejarlo en la cocina... junto con los productos de limpieza, casi se me ha quitado la tos para siempre. Ahora, he comprado en el kiosko de debajo de casa caramelos balsámicos HALLS de miel y limón, 'vapour action' según reza en el envoltorio... aunque si leo la letra pequeña del envoltorio, empieza a salirme urticaria preventiva. Leo que contiene: Jarabe de glucosa; Acidulante E270; Correctores de acidez E325; Colorante E160a; fabricado en Colombia por Cadbury España...
El Sofista de Facebook

Etiquetas: , ,

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

<< Página principal