Náufrago en tierra

martes 20 de abril de 2010

21 de abril

Evidentemente para mí —como para casi todo el mundo— todo empezó el mismo día en que nací, pero lamentablemente hace tantos años de eso que francamente no recuerdo el año de ese hecho tan poco relevante. Era tan pequeño —una pelotilla menuda con cuatro pelos— que no recuerdo casi nada, pero si sé —por mi madre— al menos durante unos años me lo creí, que nací bajo una col, pero sí supe a través de ella una única certeza, que nací un 21 de abril y que ella —mientras estuvo conmigo— cada año se encargaba cariñosamente de recordármelo.
El 21 de abril es precisamente el día en que se celebra la fundación de Roma. En Roma cada 21 de abril en el monte Capitolino, a la hora del mediodía de cada año, una campana especial llamada 'la Patarina' suena en el Campidoglio para conmemorar la fundación de Roma y, yo con elemental ingenuidad, pienso que 'la Patarina' redobla también por mí y que sus tañidos son el eco de mis amigos que, con sus toques, felicitan mi aniversario y, por ello, les doy las gracias.

También hay otros personajes, de mucha más notoriedad que la mía, en que el 21 de abril compartimos aniversario: Elizabeth Alexandra Mary Windsor, posiblemente ustedes la conozcan como Isabel II, Reina de Inglaterra. Isabel II, aunque no lo confiese, es una gran admiradora del Barça y gran amiga virtual, al menos, durante el tiempo que estuvo en las redes sociales... pero como su cargo de Reina lleva implícito la jefatura de la Iglesia Anglicana, no le permiten estar en el Facebook, claro este hecho no facilita un trato fluído para podernos felicitar nuestros mutuos aniversarios. Pero yo, cada año, le mando un e-mail con un ramo virtual de rosas felicitándola.

Desde esta nota soplaré las velas —infinitas— de mi pastel de aniversario:

Muy agradecido a todos los amigos del Facebook por haberos acordado de mí, por vuestros deseos y felicitaciones.

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sábado 27 de junio de 2009

DIEZ AÑOS NAVEGANDO en 'Laptop'


Pronto hará diez años que uso Internet, desde el primer día me decidí por un ordenador pequeño, nada de un aparatoso monitor con un fondo de 50 ò 60 cm, teclado, torre con ventilador, etc., necesitaba algo muy pequeño para que cupiera en mi apartamento, no es broma, teniendo en cuenta las dimensiones de mi habitat, del que yo siempre ironizo de que es como un velero en el que todo cabe... pero redimensionado a su estructura 'náutica'. Mi apartamento, orientado al mediodía, tiene la ventaja de ser muy luminoso, soleado todo el día en invierno y escasamente en verano. Tiene algún vestigio de embarcación, dos grandes ventanales que le dan una gran luminosidad y el ambiente acogedor que proporciona la madera.


Aplicando mis conocimientos como interiorista, me decidí por decorar las paredes de mi pequeño apartamento con un revestimiento mural en madera de 'Teca' mate, con muebles de igual madera y, hasta alguna puerta disimulada con el mismo revestimiento. Tiene exactamente las dimensiones de un velero modelo 'Bavaria 44' el cual tiene una eslora de 13,60 m. y una manga de 4,25 m., esa proporción de 57 m2 es la de mi apartamento. El cual, desde hace bastantes años, me permite trazar una singladura abierta, sin lastres, siguiendo el rumbo por la estrella polar en una navegación en solitario por el océano de la vida.



Reconduzco mi comentario volviendo a la andadura real de unos hechos que ocurrieron a mediados septiembre de 1999. Decidí comprarme un portátil, un 'laptop' IBM ThinkPad 1200. Mi primer ordenador con 128 MB de RAM y un disco duro de 9 GB y con Sistema Operativo Windows 98. Por este portátil pagué un precio de escándalo, 2.400 euros, hoy podría comprarme tres de 4 GB de RAM, disco duro de 200 GB, tarjeta gráfica Nvidia GeForce, etcétera, pero ya se sabe que los inicios, casi siempre, 'son caros'. Ahora, con la perspectiva de los años, reconozco que las prestaciones que se podían obtener son ridículas para el día de hoy, pero desde la óptica personal de usuario 'primerizo' y ubicado en ese primer día en que me lo compré era lo más grande que había tenido en mis manos, quizás las posibilidades que se me abrían eran excesivamente simples como las de tener, en una sola maletita, una máquina de escribir y, con una posibilidad apasionante... tener y usar el correo electrónico, conectar el ordenador a una conexión telefónica y mediante una cuenta en POP3 me permitiera emitir y recibir correo, esa era una oportunidad muy deseada. La perspectiva de comunicarme directamente desde mi casa a la casa de mis familiares en América me cautivaba y, era tan extraordinaria esa posibilidad, que justificaba todo el precio que pagué... todo lo demás que encontré en el ordenador fue como un regalo.

La posibilidad de que el portátil fuera 'muy personal' y que para abrirlo tuvieras que hacerlo mediante contraseña me daba la sensación de ser propietario de mi privacidad. Eso que nadie pudiese 'fisgonear' en mis cosas, que mi intimidad no estuviera al alcance de nadie, me fascinaba! era un valor añadido que lo reforzaba como algo que tenía una prestación de uso exclusivo. En aquellos momentos me trasladé a mi adolescencia experimentando la misma sensación de pertenencia que tuve, cuando utilicé mi primer diario íntimo en el que, un diminuto candado, lo preservaba de los ojos de los demás. Recuerdo el primer día que instalé fotografías en una carpeta y la 'modernidad' que representaba poderse enviar fotos por correo electrónico... ¡una maravilla al alcance de muy pocos! Para ubicarnos exactamente el el año 1999 no existía Google, ni todas las posibilidades que disfrutamos hoy en día.

Evidentemente con posterioridad he tenido otros portátiles, en total tres, el último un Dell, con 2 GB de memoria RAM y 160 GB de disco duro y, expresamente, lo quise con una tarjeta gráfica potente para poder 'bajarme' música y películas. Visto los problemas que en orígen tenía el Windows Vista, opté por seguir con mi Windows XP pro. Espero que pronto adquiera otro con más capacidad y prestaciones.

HISTORIA ABREVIADA DE GOOGLE.
Piénsese que solamente hacía cuatro años (1995) que Sergey Brin con 23 años y Larry Page, de 24 años, fueron los cofundadores de lo que años más tarde sería Google. Al año siguiente en 1996 comenzaron a desarrollar un buscador que lo llamaron 'Backrub' y en 1997 Larry y Sergey deciden dar un nuevo nombre al motor de búsqueda. Después de considerar diferentes ideas, optan por el nombre de Google, un juego de palabras con “googol”, un término matemático que designa un 1 seguido de 100 ceros dejando, en esta misma fecha, registrado el nombre de Google.com y ya en el año 1998 en la Universidad de Standford Larry Page convirtió su dormitorio en el nuevo hogar de Google, llevando todos los equipos informáticos junto a su cama. La habitación de Sergey Brin, situada al lado de la de Larry, se convirtió en la oficina financiera.

Poco tiempo después, en el verano de ese mismo año 1998, tuvieron que trasladarse al porsche de un amigo común y con 100 mil dólares iniciaron la compañia. Y en este mismo año se incorpora su primer empleado, Craig Silverstein; es un compañero del posgrado de Informática en Stanford. Convierten la sociedad en Google Inc. y la compañía abre sus puertas en un garaje que un amigo de Sergey y Larry que les alquila en Menlo Park, en California. En febrero de 1999 ya son ocho los empleados trasladándose a su nueva oficina en Palo Alto, CA y en marzo de 2000 Google lanza el 'directorio de Google' [directory.google.com], la primera herramienta diferente del buscador web. El buscador de imágenes nació en junio de 2001, el buscador de catálogos en diciembre de 2001 y 'Google News' en septiembre de 2002. Ahora, en este año 2009 acaba de aparecer un nuevo buscador de Microsoft [1]

El gran éxito de Google se debe a su patente más famosa, el 'Page Rank' una de las principales ventajas competitivas en las búsquedas de Internet y convertirse en el gigante que es hoy. El Page Rank es una serie de 'algoritmos' [2] método para la jerarquización de nodos en una base de datos enlazada. Una idea genial para localizar el valor o la importancia que tiene una página web determinada y los diferentes 'caminos' que puede ser encontrada. Además están ayudados por los 'Spiders' son veloces programas automáticos que van recorriendo internet pulsando todos los enlaces posibles.

El Sofista de Facebook
http://luis.busom.com/Index.html
elsofistadefacebook@hotmail.com
http://www.facebook.com/luisbusomfemenia


o [1] Ahora recientemente acaba de aparecer el buscador de Microsoft http://www.bing.com/ están decididos a plantear batalla en el mercado de búsquedas en la red. Microsoft abandonará paulatinamente 'Live Search'. Una anécdota que Bing ha tenido que pagar como buscador novato. En Argentina ha habido usuarios que emplearon el procedimiento conocido como 'Google bombing' para conseguir que la palabra 'LADRONES' proporcionara como primer resultado la página de la 'Casa Rosada', sede del gobierno argentino.

o [2] Algoritmo es una secuencia finita de instrucciones realizables, no ambiguas, cuya ejecución conduce a una resolución de un problema.Una vez descubierto un algoritmo para efectuar una tarea, la realización de ésta ya no requiere entender los principios en que se basa dicho algoritmo, pues el proceso se reduce a seguir las instrucciones del mismo. Por ejemplo, podemos hacer una división siguiendo el algoritmo sin entender por qué funciona el algoritmo. La inteligencia requerida para llevar a cabo la tarea está codificada en el algoritmo

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lunes 20 de abril de 2009

INFANCIA, RECUERDOS


Evidentemente todo empezó el mismo día en que nací, pero lamentablemente hace tantos años de eso que francamente no recuerdo la fecha, era tan pequeño que no recuerdo nada, pero si sé con certeza que nací el mismo día en que se celebra la fundación de Roma, sé también que el año de su fundación no está claro, hay discrepancias, incluso divergencias en el siglo pues se discute la autenticidad del año pero, desde hace mucho tiempo yo acepté, en cuanto al año, al sugerido por Atticus y, en cuanto al día, acepté el día en que en el monte Capitolino, a mediodía de un día de abril de cada año, una campana especial llamada 'la Patarina' suena en el Campidoglio para conmemorar la fundación de Roma, es decir, mi día de aniversario. También, con otros personajes notables compartimos aniversario celebrándolo el mismo día que el mío: Isabel II, Reina de Inglaterra, es un buen ejemplo... pero como su cargo de Reina lleva implícito la jefatura de la Iglesia anglicana, no le permiten estar en el Facebook, claro este hecho no facilita las cosas para podernos felicitar nuestros mutuos aniversarios.

Los expertos en los sentidos del bebé dicen que lo que más nos atrae de recién nacidos de nuestra madre es su olor y su piel. La textura de su piel y su olor son tan identificativos que a los primeros días ya somos capaces de distinguirlos, archivarlos en nuestra memoria y, con toda certeza, permanecerán en nuestro insconsciente y no nos abandonará nunca esa sensación de protección amorosa. Ahora al hacer memoria sobre el inicio de mi vida surge con fuerza la evocación de ese aspecto protector y amoroso de mi madre y, es cierto, que se recuerdan sensaciones, olores y voces que uno no sabe determinar cuando fueron percibidas, pero están dentro de mí y forman parte de mi ADN.

Al remontarme a los primeros recuerdos de mi infancia tengo que esforzarme para rememorarlos, son evocaciones que permanecen almacenados en algún rincón de la mente. Lugar extraño de nuestro ser donde se guardan las vivencias que ya no están presentes, son pequeños fantasmas que cohabitan gestionando el olvido. Son tiempos furtivos, escapados del tiempo real en que estoy viviendo, tiempos pasados y olvidados pero como dejo escrito el filósofo Giambattista Vico hablando de la infancia estableció tres fases en el proceso de desarrollo individual humano:

La fase de los sentidos: Es la infancia en la cual el niño, 'infans', que en latín significa "que no habla", se relaciona con el medio a través de los sentidos. La fase de la fantasía: Es la fase de la niñez, en que el niño interpreta el mundo a través de la fantasía. Según Vico: "En los niños la memoria es vigorosa; de ahí que sea viva hasta el exceso su fantasía, que no es otra cosa que la memoria ensanchada o compuesta". Y finalmente, la fase de la razón: La juventud en la que, sin que desaparezca la fantasía, comienza el predominio de la razón. El sentido común se genera de lo verosimil como la ciencia se genera de lo verdadero y el error de lo falso. Por tanto, lo verosimil es como intermedio entre lo verdadero y lo falso, ya que en la mayoría de las veces, es verdadero, y las menos, falso. En efecto, tal como en la vejez prevalece la razón, en la juventud prevalece la fantasía, y no conviene de ninguna manera ahogarla, ya que siempre se la considera como feliz indicio del genio futuro. Y la memoria, si no es todo uno con la fantasía, es prácticamente la misma cosa... (Vico, Antología. 1989: pág. 43 Edición de Rais Busom).

Mis primeros recuerdos se refieren al primer estadio: a mi infancia. Aunque, por lógica los primeros recuerdos son los contados por mi madre, a ella le gustaba decir que tenía un solo hobby, el bañar a su niño, darme de comer, contarme cuentos, vestirme, etc. había abandonado a su familia en América para construir otra. El primer recuerdo se remonta cuando mis padres recién llegados de América, mi madre de nacionalidad Uruguaya y mi padre catalán, se instalan en una casita de planta baja en las afueras de la ciudad de Barcelona. Por tanto esos primeros recuerdos parten de esa casa con un jardín, con flores y árboles frutales y, algo que parece ser fue determinante en mi afición a curiosear: un pequeño estanque con flores de loto y renacuajos que, según parece, era mi entretenimiento preferido. Me pasaba las horas contemplando el estanque maravillado por la metamorfosis de seres diminutos y escurridizos como se convertían en ranitas. Mi madre me decía que mientras contemplaba extasiado las maravillas de mi pequeño mundo mantenía una postura muy filosófica, sentado en mi silla subía mi piececito hasta la boca y, absorto en mi mundo microscópico, succionaba los deditos de mi pie con auténtica pasión, de igual manera que un adolescente, de hoy en día, contempla la 'Guerra de las Galaxias', comiendo sus pipas.

Pocos meses después, mi madre y yo con 15 meses nos dirigimos a visitar y a conocer a la desconocida familia Femenia que vivían en Argelia. En aquellos tiempos Argelia era colonia francesa y todos hablaban francés empezando por mi madre. Embarcamos en el puerto de Barcelona destino Argelia, en el buque "Sidi Mabrouk", a la llegada a Argel, capital, nos dirigimos a un pueblo muy cerca de la ciudad, llamado L'Alma, hoy en día se llama 'Boudouaou'. Mi madre en la travesía se mareó pasando un viaje endemoniado, pero a mí se me ocurrió dar por mí mismo los primeros pasos en el 'Sidi-Mabrouk'. Parece ser que la puerta del camarote no cerraba bien y se entreabría, entonces yo gateaba salvando la puerta saliendo a pasear por cubierta con el desespero lógico de mi madre que mareada tenía que perseguirme hasta alcanzarme. Tantas veces como la puerta se abrió yo salí a dar el paseo de rigor, esperando naturalmente que mi madre, una y otra vez, viniese a recogerme con el deleite por mi parte al haber descubierto uno de mis primeros juegos.

Lo de los juegos se repitió a diario y con todo, creo que desde que nací no he parado de jugar y de buscar juegos, al niño que llevo dentro le interesan y le fascinan. Aprendí un nuevo juego que repetía a cada comida, me ponían el plato en la mesa, yo sentado en una silla alta junto con los demás comía mi arroz en un plato de aluminio y, cada vez vez que terminaba la comida, invariablemente me ponía el plato sobre la cabeza regando por toda mi cara los granos de arroz que había dejado en el plato. Con la instantánea del plato en la cabeza y la cara llena de arroz hacía una pequeña reverencia a los otros comensales para que el plato resbalase hasta caer... al suelo provocando el estruendo satisfactorio con la sonrisa de quien que se sabe dominador de la situación y foco principal del pequeño 'teatro' del primer acto de una vida recién iniciada.

Bien, pues con esta imagen de la reverencia con mi cara llena de arroz y el sonido del plato al caer al suelo, es la que hago servir ahora, para saludar a todos los que me hayan leído, para ellos mi mejor sonrisa de agradecimiento intentando redescubrir la inocencia que llevamos dentro. Me gusta esta frase de Friedrich Nietzsche:
La madurez del hombre es haber vuelto a encontrar la seriedad con que jugaba cuando era niño.
El Sofista de Facebook

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